Exámenes, esa época horrible para todos aquellos que no aplicamos el tan predicado ejemplo de llevar todo rigurosamente día a día desde el exacto comienzo del curso; es decir, para casi todo el mundo. Una época algo más concentrada y extraña si estudias a distancia xD
Aún me queda todo un mes entero para pasarlos con decencia, así que aprovecharé esta temporada de repentino estado algo más borde y antisocial de lo normal para estudiar cual perra bizca y rata de biblioteca; lo cuál no me apetece nunca, pero ahora se da el momento más oportuno para irme a un sitio tan tedioso como la biblioteca de mi antigua facultad. Cualquier elemento del espacio de mi habitación me distrae hasta los límites más ridículos; y en la biblioteca sólo tendré universitarios empollones o, en su defecto, simplemente hormonados. Plan perfecto ausente de elementos motivadores, salvo un taco horrible y tedioso de apuntes enfrente de mí, esperando a ser masticado lentamente como la bola de un reseco filete mientras la muerte y el calendario acechan con su guadaña tras mi cada vez más chepuda figura según llegan los exámenes.
Soy curioso, aprendo rápido, me gusta aprender; pero por alguna extraña razón se me da como el culo ponerme frente a un taco de apuntes “porque lo tengo que hacer”. Podría aprenderme la materia de tropecientas asignaturas, si no estuviera obligado a ello. Simplificando a cosas más sencillas, aprendo sin darme cuenta mil y un temas (canciones), pero en el momento en que lo tengo que sacar para un ensayo, me vuelvo torpe, lento y necio; y es como si los datos en lugar de ir a mi disco duro, fuesen directamente a mi intestino grueso. Mi cerebro no está muy hecho a que lo obliguen, y de hecho cuando lo hago, entra en un estado de hiperactividad contradictoria en la que hace que desees preferente e imperiosamente perder de forma miserable el tiempo.
¡Ánimo Crístofer! Será tremendamente doloroso, pero supongo dará sus frutos… un parado con un título supongo que es más digno xD
Iré a ese lugar horrible, volveré pálido, confuso y desorientado; y quizás me recupere escribiendo alguna chorrada por aquí…
Aún me queda todo un mes entero para pasarlos con decencia, así que aprovecharé esta temporada de repentino estado algo más borde y antisocial de lo normal para estudiar cual perra bizca y rata de biblioteca; lo cuál no me apetece nunca, pero ahora se da el momento más oportuno para irme a un sitio tan tedioso como la biblioteca de mi antigua facultad. Cualquier elemento del espacio de mi habitación me distrae hasta los límites más ridículos; y en la biblioteca sólo tendré universitarios empollones o, en su defecto, simplemente hormonados. Plan perfecto ausente de elementos motivadores, salvo un taco horrible y tedioso de apuntes enfrente de mí, esperando a ser masticado lentamente como la bola de un reseco filete mientras la muerte y el calendario acechan con su guadaña tras mi cada vez más chepuda figura según llegan los exámenes.
Soy curioso, aprendo rápido, me gusta aprender; pero por alguna extraña razón se me da como el culo ponerme frente a un taco de apuntes “porque lo tengo que hacer”. Podría aprenderme la materia de tropecientas asignaturas, si no estuviera obligado a ello. Simplificando a cosas más sencillas, aprendo sin darme cuenta mil y un temas (canciones), pero en el momento en que lo tengo que sacar para un ensayo, me vuelvo torpe, lento y necio; y es como si los datos en lugar de ir a mi disco duro, fuesen directamente a mi intestino grueso. Mi cerebro no está muy hecho a que lo obliguen, y de hecho cuando lo hago, entra en un estado de hiperactividad contradictoria en la que hace que desees preferente e imperiosamente perder de forma miserable el tiempo.
¡Ánimo Crístofer! Será tremendamente doloroso, pero supongo dará sus frutos… un parado con un título supongo que es más digno xD
Iré a ese lugar horrible, volveré pálido, confuso y desorientado; y quizás me recupere escribiendo alguna chorrada por aquí…
No hay comentarios:
Publicar un comentario